obra

 

Invierno, mar y fango / Winter, sea and mud

                                                                                                                                                                                             
 

Doce consideraciones breves sobre INVIERNO, MAR Y FANGO o sobre asuntos que me fascinan o me atañen

 

Uno. Este trabajo es un remake. Está basado en  la maqueta de un libro editado en 1967, titulado WILD ANDALUSIA donde se han sustituido las fotografías de Charles-A Vaucher por las que he realizado en los últimos cinco meses.

Dos. Dicho libro, junto a otro del mismo autor, OISEAUX EN VOL, estaban en mi casa cuando era niño, y recuerdo haberlos ojeado, con fascinación, cientos de veces. OISEAUX EN VOL fue editado en 1963.

Tres. En 1963, Ed Ruscha crea TWENTY SIX GASOLINE STATION. Siento la misma fascinación por dicha obra que por los libros antes citados. Este dato es de vital importancia, pues de la suma de ambas fascinaciones nace el bloque CONCEPTUAL ANDALUSIA, cuyo quinto capítulo es INVIERNO, MAR Y FANGO

Cuatro. Realmente solo me apetece trabajar sobre asuntos que me fascinen o que me atañen.

Cinco. INVIERNO, MAR Y FANGO es un proyecto que trata sobre el paisaje (asunto que me fascina)

Seis. INVIERNO, MAR Y FANGO es un proyecto que trata sobre aves (asunto que me fascina)

Siete. INVIERNO, MAR Y FANGO es un proyecto que trata sobre la autobiografía y la memoria (asuntos que me atañen)

Ocho. Justo antes de comenzar INVIERNO, MAR Y FANGO me trasladé, por motivos laborales, a la ciudad de Cádiz. Todos los accidentes geográficos que rodean mi vida cotidiana me interesan, pues el paisaje, como los amores no se eligen, aparecen y se aman.

Nueve. Tras una enorme perdida, mi hermano Eduardo, en el papel de hermano mayor, me comentó que Neil Young, en un periodo de hundimiento, creó tres discos, dos de los cuales ON THE BEACH y TONIGHT ‘S THE NIGHT se consideran obras maestras.

Diez. En un periodo de hundimiento decidí, por primera vez, incluir mis emociones en mi trabajo como marco de referencia.

Once. La suma de emociones (asuntos que me atañen) y paisaje (asuntos que me fascinan) da como resultado una suerte de geografía personal que puede utilizarse como metáfora y como terapia.

Doce. Ahora lo que realmente me interesa es una deriva en el paisaje. Observar aves, fotografiar tanto el paisaje, como las aves, como todo lo que me encuentro en el camino, y realizar metáforas y comentarios sobre asuntos que me fascinan o me atañen.

Juan del Junco
Cádiz, marzo de 2017

 

 

                                                                                                           
                      Invierno, mar y fango. 2017. Gelatina de plata digitalizada impresa mediante tintas pigmentadas sobre papel de algodón. 60 x 43,5 cm (41 unidades)             Invierno, mar y fango. 2017. Gelatina de plata digitalizada impresa mediante tintas pigmentadas sobre papel de algodón. 70 x 50 cm.(3 unidades)                                                                                                                                                      
 

WINTER, SEA AND MUD

 

Conocía, desde hace mucho tiempo, la existencia de los “fangales”. Los había visto cientos de veces, aparecían en la bajamar por los caños y los ríos de influencia marina. Esos ríos y caños, el limo, las arenas y las marismas son de una belleza exquisita, todos me han atraído poderosamente mucho tiempo antes de que tomase al paisaje como una autentica droga. Ahora, tras haber visitado el fango, lo conozco bien.

Visto de lejos, desde los muros, en tierra firme, el fango es bello En su brillante superficie, maleable y viscosa, se adivina su textura. Aparece con la marea oscilante, flanqueado por la vegetación de las marismas, ese manto de salicornias. Uno, sin pisarlo,  piensa en él como algo estético, bello, puede que hasta lúdico, pero una vez inmerso en él, ya no lo es tanto, su belleza desaparece. A veces, la suerte de conocer las cosas en las distancias cortas no siempre es una buena idea.

Ahí, dentro, el fango manda, te engancha, te inmoviliza, te deja en el sitio y si uno no es rápido y ávido en la salida, el fango finalmente te atrapa.

He caminado en el fango. Sé lo que es. Conozco como se siente uno dentro. Al principio simplemente son unos simples resbalones, puede ser hasta divertido. Pero unos metros más adelante, o sin más, de repente, eres consciente de que no seguirás erguido por mucho tiempo. Tampoco sabes si dar la vuelta y volver por el camino de entrada, pues como en muchas ocasiones de la vida, fatídicamente es fácil caer en la tentación de pensar que unos metros más allá todo irá bien, ya no resbalará, que volverá el suelo estable, la arena seca, la vegetación o las rocas. Es más, ese camino de entrada, el que dejaste atrás, no es de fácil salida, se borra, pues el propio fango lo engulle. Uno se aventura a la entrada en tromba, en un movimiento desesperado, nervioso, deshace sus huellas, y es ahí cuando el fango no resbala, ya no patinas, no es una cuestión de mantener el equilibrio a duras penas, ya simplemente estás metido hasta las cintura. Ya eres fango.

La primera opción es la lucha fácil, intentar zafarse, empeñarse en que tu movilidad y tu fuerza son más poderosos que una simple mezcla de arena y agua. No puedes creer que un simple accidente geográfico, una materia informe, marrón y pegajosa sea más fuerte que tú. Intentar salir del fango a las bravas simplemente hace que pierdas energía, amén de que te hundas más. No es fácil tomar conciencia de ello  y si no pones el empeño necesario, si no utilizas habilidad, si no vences al fango puedes acabar en los fangales para siempre.

Lo primero que se debe hacer una vez dentro, es dejar de pensar que estás atrapado por el fango, olvidarte de él. Tomar aire, respirar profundamente y sobre todo, lo más complicado, mantener la calma. Mirar a tu alrededor, quieto, inmóvil, no permitir que el fango te hunda más, no hacer un movimiento innecesario, dejar la mente en blanco, otra vez respirar profundamente y empezar a observar todo lo que te rodea, sentir la parte de tu cuerpo que aun no está hundido y, sobre todo, seguir mirando. El propio paisaje, los otros habitantes del fango, las marismas, el sonido del viento y los propios fangales te indicarán cual es la salida.

Cuando me atrapó el fango, y fui consciente de mi situación, hice lo mismo: tras un forcejeo inútil, una lucha inservible que sólo hacía que me hundiera más, decidí parar, relajarme y mirar alrededor. Todo lo que se me presentaba ante mi me parecía interesante, desde una pequeñas roca a un palo semihundido en el agua, desde una huella a un árbol lejano. Pero sobre todo, fueron sus habitantes los que me ayudaron. El pequeño correlimos, siempre nervioso, el tridáctilo corriendo por las orillas, el zarapitín y el gordo. Todos vuelan de lejos,en zigzag, blancos, grises, blancos otra vez. Los de patas largas, El Archibebe común - que pía- y el Archibebe claro, adoro sus movimientos rítmicos, como tics nerviosos. También el Andarríos chico, solitario y verdoso, moviendo la cola. La cigüeñuela, que alza el vuelo, aletea y se posa de nuevo; los tres chorlitejos, los cuales, al fin descubrí un truco para diferenciarlos. El Vuelvepiedras a rayas cuando vuelan, en Cádiz los he visto como si fueran palomas. Adoro el Chorltito gris, mostrando  sus axilas negras cuando vuela, a veces veo uno con plumaje estival y me enamoro. Los zarapitos, el rey del fango, con el rojizo de las puesta de sol y con sus cantos  lastimeros me transportan a un lugar exótico. Sus picos están pensados para el propio fango, él, junto con sus compañeros, son los que me ayudaron a salir. Unicamente debía observarlos, dejar que se acercaran y admirarlos.

Por otro lado, arriba, en el cielo, vociferantes, estaban las gaviotas  Mi presencia les alertaba. Nerviosas cantaban por encima de mi cabeza. Siempre la patiamarilla  -esa que antes era la argentea - la bella picofina con sus labios pintados y la invernante y oscura sombría. La pequeña reidora  con su triangulo en las alas, y muy pocas veces la cabecinegra, tan blanca y neutra. Verlas volar, planeando contra el Levante y el Poniente, girando sobre mi cabeza, me hizo pensar que no todo es estar clavado, hundido, anclado. Verlas volar, observarlas y amarlas me hizo salir del fango, como el marino que sabe que cuando aparecen, la tierra firme está cerca.

 

 

                     

ILUSTRACIONES

8. El sol y su luz acaba en las profundidades.

Fango
10. Aparece el fango de lejos, desde los muros.
11. A primeras, es bello.
12. Gusta su textura…
13.  …ese gris es placentero…
14. …pero obviamente es una trampa.
15. No hay nada en el fango que agrade.
16 . El fango atrapa, te inmoviliza…
17. …ya eres fango.
18. Es cuestión de dejarse atrapar o intentar salir.

Cormoranes
19. Inmovilizado espero a que aparezca algo.
20. Vuela un cuervo con patas de pato.
21. (arriba) Vuelan muchos.
21. (abajo) de un lado a otro.
22. Los recuerdo, exóticos, en la Bahía cuando era un niño.

Estorninos
23. Sigo en el fango, pero ahora observo muchas cosas que me rodean.
24. Un estornino, canta solitario desde lo alto.
25. De lejos vienen volando…
26. …he oído decir que con una aceituna en cada pata.
27. Van en pareja, me recuerda a algo.
28. Viven en colonias, no muy diferentes a nosotros.
29. Se reúnen, machos y hembras.
30. Esperando que se vaya el invierno.

Gaviotas en palos
31. Eso de estar inmóvil en el fango es buena idea.
32. Allá, en lo alto, hay una Gaviota sombría.
33. Saben que es mejor no pisar el suelo que atrapa.
34. (arriba) Estar a salvo.
34. (abajo) Mientras el Levante mueve la arena seca…
35. …y el Poniente remueve las plumas de las sombrías
36. Esperando también que vuelva la primavera para alzar el vuelo.
37. Otear el horizonte esperando mejores tiempos.
38. Mientras yo me acostumbro al fango

Huellas
39. En donde me hallo han estado otros.
40. Luchando con los arenales
41. Sus pasos, los de sus moradores, son visibles
42. Unos más rápidos que otros.
43. En travesías solitarias
44. (arriba) Sin saber si salieron…
44. (abajo) …o cómo salieron.
45. Posiblemente estarán lejos ahora
46. Posiblemente vivan en los fangales.

Limícolas
47. Tal vez, los propios habitantes del fango me ayuden a salir
48. (arriba) un correlimos tridáctilo …
48. (abajo) …un vuelvepiedras …
49. (arriba) … o un bandada de Ostreros y Agujas.
49. (abajo) Al principio no los distinguía.
50. Un vuelvepiedras es fácil de identificar.
51. Un chorlitejo chico…
52. …o un chorlitejo grande con su collar característico.
53. Vuelan a gran velocidad
54. Un vuelvepiedras, un correlimos tridáctilo y dos correlimos comunes.
55. (arriba) Un vuelvepiedras…
55. (abajo) ...y su pareja.
56.  Tres especies juntas, placer de observación.
57. Estos vuelvepiedras, en Cádiz, parecían palomas.
58. Nunca los había observado tan cerca.
59. Un zarapito, con su pico curvo, es el rey del fango.
60. Un chorlito gris me enamora con su plumaje de verano.
61. Un correlimos tridáctilo corre para que la ola no lo pille.
62. Un vuelvepiedras aletea rápido por delante de mis ojos

Objetos
63. Observando desde el fango veo que no todo son seres vivos.
64. Muchos de esos objetos me recuerdan a mi trabajo.
65. Me hacen recordar que mis ojos ven cosas bellas.
66. Ilusiones en las que otras personas no recalaron.
67. Todo tiene un parecido con cosas que veo en mi mundo.
68. Pequeñas islas.
69. (arriba) Objetos, como yo mismo, hundidos…
69 (abajo) …o perdidos…
70. …a merced de las mareas.
71. Sea como sea, me parecen bellos también.
72. Los hay de muchas clases, todos me parecen interesantes.
73 (arriba). Una pista de cómo salir del fango.
73. (abajo) Son simples, pero bellos.
74. Hacen que piense en lo afortunado que soy viéndolos.            

Pajaritos
75. Ya empiezo a saber cual es el modo de salir del fango.
76. Una pequeña Cogujada me ha atrapado también.
77. Un pequeño bisbita  me dice que hay cosa bellas alrededor.
78. Un avión roquero  inverna lejos de las rocas.
79. Una curruca cabecinegra  se muestra delante mía.
80. hace movimientos como llamándome.
81. Se exhibe porque sabe que me gusta mirarla…
82. …qué placer verla.
83. Lo mismo sigo a un buitrón.
84. El pequeño pájaro que vive en los juncos.
85. También sabe que me gusta observarlo…
86 …qué placer delante de mis ojos.

Palos
87. Me he dado cuenta que hay que salir del fango.
88. No quiero estar de por vida aquí.
89. Quedar atrapado…
90. …inmóvil.
91. Semi hundido…
92. …e inerte.
93. Muerto…
94. …y enfangado.
95 Acabar fosilizado…
96. …perdido…
97…por años y años.
98. Saldré del fango.

 

Patos
99. Ya no quiero más fango
100. hay que dar un paso adelante.
101. Estos ánades reales vuelan alrededor mía.
102. Siempre me recuerdan a una persona.
103. Me gustan los patos…
104. ..en sus vueltas me dan la dirección de salida.
105. algunos emigraran lejos en cuanto termine el invierno
106. Aprendo de ellos.
107. Yo emigraré del fango.
108. Del fango a tierra firme.
109. Tal vez algún pato venga a buscarme…
110. …pues se acercan alegremente.

Mar
111. He empezado a salir.
112. Como todo en la vida, la marea sube y baja…
113. …las olas vienen y van…
114 … rompen y se escapan.
115. El viento amaina.
116. Afloran las cosa bellas.
117. Las rocas con sus formas libres.
118. Las islas emergen.
119. Se ven algunas señales.
120. Más rocas.
121. El faro guía a los navegantes.
122. más si están perdidos.

Gaviotas
123. Por fin he dejado el fango…
124. …he encontrado el camino.
125. A lo lejos, las gaviotas me señalan la tierra firme
126. Sigue ese espejismo de la pareja de gaviotas.
127. Recuerdo todos los vuelos.
128. Como nos guiábamos.
129. Cuanta belleza hay en esa pareja.
130. Todo parece perfecto.
131. Pero, a veces hay que volar solo.
132. Ir a la búsqueda.
133. hay cientos de gaviotas igual de bellas…
134. ..todas diferentes.
135. la gaviota patiamarilla adulta..
136. …la joven.
137. Algunas perfectas…
138. …otras imperfectas
139. Libres.
140. Decididas.
141. Volando en contra del viento.
142. Aprovechando las corrientes.
143. Por encima del fango.
144. Sin estar atrapado.
145. Algunas perfectas…
146. …otras imperfectas.
147. Yo ya soy una de ellas
148. Grito a la libertad
149. Comienzo el vuelo..
150 …como una gaviota solitaria…
151. …buscando un nuevo día.